lunes, 3 de junio de 2013

El cuidado de la vista es recomendable desde la niñez


*Puede evitar un aprendizaje deficiente, advierte experto oftalmólogo
*Hasta los 23 años es necesario un examen anual de la vista
*Anteojos y lentes de contacto útiles para una mejor visión

Es recomendable que el cuidado de la vista se inicie desde la niñez, mediante exámenes periódicos con especialistas en la materia, para corregir problemas visuales que obstaculicen el aprendizaje, señaló el doctor José Alejandro Pereira.
Pereira, un experto oftalmólogo con más de 40 años de experiencia, es propietario del Centro Visual Pereira y advierte que esa previsión permite corregir con mayor eficacia cualquier defecto o enfermedad posterior.
Generalmente son los maestros antes que los padres, los que se dan cuenta de los problemas, dijo. “Obviamente llaman a los padres de familia y les dicen: su hijo no pone atención, su niño no copia, se distrae y muchas veces esa distracción es porque el menor no tiene una buena visión”, explicó el especialista.
Pereira afirma que es conveniente que los padres observen a sus hijos, si ven muy de cerca la televisión, si cuando leen una historieta se la acercan mucho a la cara, “así nos damos cuenta que hay un problema visual y debemos llevar a nuestros hijos a un examen de la vista”.
Advierte que también las personas mayores al acercarse a los 40 años, deben acudir al especialista cuando tienen problemas para visualizar las letras pequeñas, cuando empiezan a retirar los papeles al leerlos o bien cuando no ven con claridad los objetos a distancia. “Entonces es conveniente un examen de la vista”, subraya.
Alto porcentaje de astigmatismo y miopía
Basándose en su amplia experiencia como oftalmólogo y estudios especializados en Estados Unidos, Pereira señala que en Nicaragua existe un alto porcentaje de pacientes con astigmatismo y miopía.
Explica que el astigmatismo se produce cuando el paciente presenta un ojo ligeramente chato, ve las imágenes deformes y trata de visualizarlas mejor con un esfuerzo muscular continuado, lo que le produce cansancio, ardor y dolor de cabeza.
Mientras tanto, el que sufre miopía no sufre ningún malestar “simplemente no ve o ve muy mal en la visión lejana, pero ve muy bien los objetos cercanos”. “Se ha comprobado de acuerdo a las estadísticas que en los países del Primer Mundo, el miope es un tipo acucioso, lo que conocemos como un temático perfeccionista, porque su mundo se circunscribe a una distancia corta, son los que conocemos como ratones de bibliotecas, gente estudiosa, buenos lectores, detallistas porque su mundo exterior es eminentemente cercano, en tanto, el mundo exterior es lejano, difuso, borroso. Diría yo que esos son los dos grandes grupos que existen en Nicaragua”, precisó Pereira.
La solución: anteojos y lentes de contacto
Según el especialista para estos problemas la solución es el uso de anteojos o bien de lentes de contacto. “Hay que aclarar que el anteojo no sustituye al lente de contacto, o viceversa”, advierte.
Añade que está bien que las personas tengan preferencia por uno o por otro “pero eso no quiere decir que porque usa lentes de contacto va a echar a la basura los anteojos”, insiste.
Sugiere que los que usan lentes de contacto durante el día, por la noche utilicen sus anteojos. De esa forma le brindan a sus ojos un descanso extra, dan tiempo a sus lentes de contacto para rehidratarse y desinfestarse. “Eso nos da una idea de que una cosa se complementa con la otra, el anteojo complementa a los lentes de contacto y viceversa, pero no se sustituye uno por otro”, reitera.
Tecnología ha avanzado
Actualmente la tecnología ha avanzado para ofrecer lentes de contacto de alta calidad y con menos riesgos de causar una ulceración nociva para la visión. Según Pereira los lentes de contacto de hoy, contienen entre un 48 a un 75 por ciento de agua, en relación al 10 al 30 por ciento de agua que contenía en décadas anteriores. Esto permite que sean casi imperceptibles cuando se colocan en el ojo, son totalmente inocuos, no hay forma de que causen molestias.
Señala que los problemas de ulceración se producen la mayoría de las veces por falta de higiene y por descuidos. Si la persona siente una molestia y acude donde el especialista, éste puede detectar fácilmente la causa y tratarla para evitar una ulceración.
“Pero el nicaragüense es yoquepierdista, deja pasar las cosas y llega adonde el especialista 15 o más días después, y el caso se hace más grave, lo que se pudo haber evitado”, afirma.
Pereira recuerda que él tiene más de 40 años de trabajar en este campo y solo recuerda haber tratado un caso de úlcera por uso de lentes de contacto.
Sin embargo, insiste en que a los lentes de contacto hay que darles higiene y un buen mantenimiento, para sacarle el mayor provecho y vida útil. Pone como ejemplo que si los fabricantes auguran una vida útil al lente de contacto de 12 meses, en Centro Visual Pereira se le garantiza entre 14 o 18 meses, con el cuido y el mantenimiento constante que se le sugiere.
“Que la gente sepa que en el  Centro Visual Pereira estamos tratando de hacer lo mejor posible para que la gente tenga una mejor visión, y nuestro eslogan es ese: VISITENOS, COMPÁRENOS Y QUÉDESE CON EL MEJOR”, concluyó.

jueves, 30 de mayo de 2013


*Especialista advierte sobre los cuidados que se deben tener al aplicarlo
*Conocimientos, experiencia y talento en manos de médicos son vitales para resultados
*Es un procedimiento seguro en manos de expertos
  
Existen muchos mitos alrededor del tratamiento estético con botox, pero también muchas verdades que los pacientes deben conocer para evitar situaciones de riesgo, señala el doctor Brockman, un experto nicaragüense en la aplicación de este procedimiento considerado por muchos como un virtual “elixir de la juventud”.
La mayoría de las personas creen que el botox es un procedimiento estético en particular, pero más bien se trata de una marca comercial, de un producto que se obtiene de la descomposición en procesos de laboratorio de una bacteria llamada prostridium botulínico.
Esa bacteria produce el botulismo, que es una enfermedad grave, mortal, porque es un envenenamiento con esa toxina. El botox se saca de esa bacteria, que es un bacilo que produce la toxina botulínica, entonces se agarra ese veneno y se procesa hasta obtener un nivel de uso médico. El doctor Brockman explica que el proceso como cuando se obtiene el antídoto para picaduras de víboras, el cual se extrae del mismo veneno.
En los años 60 el oftalmólogo norteamericano  Alan Scott buscaba alternativas para tratamiento de estrabismo en niños y analizó el efecto de la
toxina en los músculos alrededor del ojo.
En 1973 se publicó el primer trabajo confirmando la alternativa para el tratamiento de la arrugas pereforbitales o alrededor de los ojos con la toxinas
botulínicas y posteriormente un pequeño laboratorio, Allergan Inc., lanzó al mercado el producto con la denominación de botox. En los años 70 el producto fue autorizado por el FDI y FDA.
Un boom para la medicina estética
 En 1982 se registró el boom del botox para el tratamiento cosmético. “Este tratamiento es realmente de glamour, de expectativas de rejuvenecimiento y bienestar para el paciente”, dijo el doctor Brockman.
Aunque el botox se comenzó a usar en tratamientos alrededor de los ojos posteriormente se extendió a otras zonas de la cara, como la frente, el mentón, los labios, en la nariz, para evitar la sudoración excesiva en las manos y en las axilas  y para el alivio de la migraña.
El botox es una solución efectiva para el denominado mentón de bruja, en la punta de la nariz para evitar que ésta se caiga cuando el paciente habla, para la llamada “sonrisa gingival”, que es cuando se ve la encía de la persona cuando sonríe.
También se usa para los problemas de hipertronitis, para relajar los músculos tensos e inclusive hasta para las cuerdas bucales.
“”La toxina se usa para las arrugas que se forman con la mímica, con la expresión, con el músculo que se mueve, entonces tú paralizas el músculo; lo usamos para la región frontal, para la ceja, para disminuir el sueño; en la región alrededor de los ojos. En suiza acaban de encontrar el uso de pequeñas dosis bien disminuidas de la toxina en regiones como la mejillas donde hay líneas de expresión; la estamos usando ya aquí con resultados fantástico por que si tu aplicas una dosis grande a nivel muscular provocas un parálisis y la boca queda de lado, entonces se usa a nivel del piel bien diluida, tenemos resultados bien
fantásticos inclusive a las narices que producen muchos puntos negros
se les puede aplicar un poquito de lo que le dicen meso-toxina o meso botox, menos toxina, para disminuir los poros de la nariz y hemos obtenido buenos resultados”, añadió Brockman.
Una mala práctica genera riesgos
El especialista reitera que la toxina botulínica proviene de un producto descompuesto que es altamente tóxico y mortal, no existe antídoto para el paciente, pero añade que los laboratorios que producen el botox para tratamiento cosmético lo diluyen millones de veces en un prolongado proceso y el uso del mismo requiere de una aplicación correcta.
Explica que en Estados Unidos y otros países, algunos médicos utilizaron algunos productos que no eran reconocidos y enfrentaron problemas con los pacientes, pero afirma que en Nicaragua los que usan estos procedimientos se ciñen a las normas internacionales.
En Nicaragua tampoco se utilizan otros procedimientos como el relleno con silicona, polímero o bio-polímero, porque a largo plazo provocan deformidades o alergias incurables y el polímero o silicona emigra. “Por ejemplo: te la aplican alrededor de  los ojos y a los años la tenés en la mandíbula y esto no tiene
tratamiento, a no ser con cirugía y con malos resultados”, advierte Brockman.
Pero señala que siempre existen los aventureros que se ufanan de trabajar en Estados Unidos y con supuestos expertos y aplican la silicona indiscriminadamente, con resultados negativos.
Recuerda que en Estados Unidos y Brasil están prohibidos estos procedimientos pero afirma que no se explica cómo en Nicaragua existen pacientes que aceptan que se les apliquen esos procedimientos, sin ninguna garantía, porque luego los que los hacen desaparecen y parte sin novedad. “Nosotros no hacemos eso”, enfatizó.
Que lo apliquen expertos
El doctor Brockman aconseja a los pacientes a que busquen a especialistas en la materia para este tipo de tratamiento cosmético. El botox tiene que aplicarse en dosis y con pasos específicos, no al capricho del cliente. Además el paciente debe estar bien informado sobre la marca y el tipo de producto que se le aplica, para saber qué hace en caso de complicaciones.
Explica que las marcas traen dosis determinadas de uso, por ejemplo, un producto se puede usar en un paciente, otros en dos o en tres, pero hay quienes por ganar más violentan las normas establecidas, usan una dosis única en varios pacientes y ahí surgen los problemas.
El doctor Brockman insistió en el cuidado que se debe tener en este tratamiento estético, ya que aunque hay jeringas especiales para hacerlo, el que lo haga debe tener los conocimientos y la experiencia necesaria. “Esto no es una aventura”, concluyó.